Mi trayectoria
Cuatro décadas que no
caben en un currículum
He vivido cada gran salto tecnológico desde dentro, no desde las noticias. Aquí tienes el recorrido honesto de un camino que todavía no ha terminado.
MS-DOS & COBOL 84
Mi primera línea de código en un lenguaje tedioso, complicado y tremendamente potente. COBOL me enseñó disciplina, estructura y a pensar antes de escribir. El editor era Edlin: sin menús, sin colores. Un Intel 286 con 2 MB de RAM, pantalla de fósforo verde, comprado en Barcelona porque en Valencia aún no había tiendas.
Clipper 5.1 y la POO
Con Clipper llegó la revelación: programación orientada a objetos antes de que «POO» fuera una palabra de moda. Aquí consolidé mi forma de trabajar: código limpio, ordenado, funcional. Entendí que programar bien no es escribir muchas líneas, sino escribir las líneas correctas.
La llegada de Windows 95
Cuando salió Windows 95, el mundo cambió de golpe. La informática dejó de ser cosa de unos pocos y llegó a los hogares. Para mí fue volver a empezar: nuevas interfaces, nuevos lenguajes, nuevas formas de pensar la experiencia del usuario. Me adapté. Como siempre.
Internet lo cambia todo
Los primeros sitios web en España eran páginas estáticas con fondo gris y texto azul subrayado. Pero vi enseguida el potencial. Me metí de lleno: HTML, CSS, PHP, bases de datos. De MS-DOS sin conexión a internet, a construir presencias digitales para empresas reales.
Pau Company nace como proyecto propio
Después de años trabajando para otros, aposté por mí mismo. Fundé Pau Company con una idea clara: ofrecer lo que las grandes agencias no pueden, cercanía, implicación real y precio honesto. Más de 200 proyectos después, esa idea sigue siendo la misma.
La IA entra en el flujo de trabajo
La inteligencia artificial no me asusta, me parece fascinante. La integro en mi trabajo diario: en el desarrollo, en el SEO, en las apps Android. Llevo cuarenta años adaptándome a cada revolución tecnológica. Esta no es diferente, solo es la más emocionante.
Cómo trabajo
Lo que no ha cambiado
en cuarenta años
Honestidad por encima de todo
Nunca te diré que algo es posible si no lo es, ni que tardará dos semanas si sé que son cuatro. Prefiero perder un presupuesto a ganar un cliente al que no voy a poder servir bien. Eso se llama respeto, y creo que escasea bastante en este sector.
Código limpio, no magia negra
Trabajo para que cuando un proyecto sale de mis manos, tú lo puedas entender, gestionar y hacer crecer. Sin dependencias absurdas, sin plugins innecesarios, sin secretos. Lo que construyo es tuyo, no mío.
Trato directo, sin intermediarios
Cuando me contratas, hablas conmigo. No con un comercial, no con un gestor de cuentas. Conmigo. El mismo que va a tocar el código, configurar el servidor y estar disponible si algo va mal. En 2026 eso no es tan habitual como debería.
¿Hablamos?
Si has llegado hasta aquí,
ya me conoces un poco mejor
No soy una agencia grande con departamentos, presentaciones en PowerPoint y plazos eternos. Soy una persona con cuarenta años de experiencia real, que trabaja contigo codo a codo para que tu proyecto salga adelante.
Si tienes un proyecto en mente, aunque sea una idea vaga, cuéntamelo. El presupuesto es gratuito, la respuesta llega en menos de 24 horas y no hay ninguna trampa.
Sin compromiso · Presupuesto cerrado · Respuesta en 24 h